Jean “Baco” Ortiz

Puerto Rico

2025

Jean “Baco” Ortiz es un artista multidisciplinario y educador puertorriqueño, egresado en Bellas Artes de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico. Su práctica pictórica se sitúa dentro de una larga tradición histórica, pero la expande al poner en diálogo, mediante el uso de veladuras, imaginarios y saberes visuales que han sido marginados del canon. A través de su obra, Ortiz cuestiona las jerarquías entre las bellas artes y las expresiones populares, proponiendo que la historia viva de los pueblos se articula fuera de las narrativas oficiales promovidas por las clases dominantes.

Su trayectoria incluye la realización de murales en eventos como Ponce es Ley, Yaucromatic y Guánica Color y Vida, así como colaboraciones con organizaciones comunitarias y de derechos humanos. Desde su primera exposición individual (G)entes en la Galería Trinitaria de Ponce en 2017, ha participado en numerosas exposiciones colectivas en Puerto Rico, el Caribe y Estados Unidos. Entre sus muestras individuales más recientes se destacan La fortuna del incendio en el Museo Afro Casa Silvana (2023) y El agua no tiene enemigos, presentada durante su residencia en el Museo de Arte de Puerto Rico entre 2024 y 2025.

Durante su residencia artística en el Museo de Arte de Puerto Rico, Jean realizó una parte de su obra en la Casa / Taller Malaquita como parte del desarrollo de la instalación La crecida. Esta experiencia estuvo centrada en la exploración de procesos escultóricos a partir del vaciado en yeso, tomando como punto de partida una maqueta preexistente de una casa, originalmente diseñada e impresa en 3D como elemento conceptual y formal de la obra.

Casa / Taller Malaquita le facilitó a Jean acceso a las instalaciones del taller, así como a sus herramientas y conocimientos técnicos guíados bajo la mentoría de Zuania Minier, acompañándole paso a paso en el proceso de creación de moldes y en la producción de múltiples vaciados en yeso.

Desde el acompañamiento, Jean pudo transformar la maqueta inicial en una serie de piezas escultóricas, ampliando sus posibilidades materiales y narrativas dentro de la instalación. Este intercambio permitió no solo la materialización de las obras, sino también establecer un diálogo entre técnicas contemporáneas de modelado digital y métodos tradicionales de reproducción escultórica.